Invertir en el bienestar de los niños es una herramienta poderosa si se quiere generar un beneficio real en la sociedad. Conozco desde hace muchos años el origen de la Fundación Carla Cristina, su filosofía y el trabajo firme y constante que realizan para la niñez, y me hace muy feliz poder compartir una pequeñísima parte de lo que soy y de lo que tengo para apoyar el hermoso proyecto que lidera la Fundación